Estos churritos son ese snack que no falla. Fáciles de hacer, llenos de sabor y perfectos para acompañar charlas, pelis o hasta una tarde de juegos con la familia. ¡A mí me encantan un montón! Es que son de esas cositas que empezás a picar… y de pronto ya no queda ni uno. ¡Probalos y vas a ver!
1. Cerní la harina y la sal.
2. Agregá el agua poco a poco y mezclá hasta obtener una masa homogénea; dejá reposar por 5 minutos.
3. Formá una bola con la masa y aplastá con un machacador, como los que se usan para el puré, así saldrán con forma de churrito, también se puede usar un tazón colador.
4. Freí los churritos en abundante aceite caliente.
5. Escurrí y retira el exceso de aceite