Como acompañamiento, como antojo, para dipear o para comer solitos. Estos bastones crocantes son perfectos para los momentos donde se te antoja algo rico pero sin demasiada elaboración, ¡incluso para esas visitas sorpresa! Yo los hago todo el tiempo y en mi casa nos encanta. Probémoslo y verás que te encantará también.
1. En una olla con el caldo caliente, agregar de a pocos la harina Juana
2. Agregá la mantequilla, el perejil picado, el queso rallado y sal sin dejar de revolver
3. Trabajar hasta cocinar y lograr el espesor deseado.
4. Retirar del fuego y colocar la masa en una placa engrasada con mantequilla, alisá la masa y enfriala hasta que se endurezca.
5. Una vez frío, cortalo en bastones, espolvorear con queso rallado y sal.
6. Llevalo al horno fuerte hasta que se doren